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martes, 25 de noviembre de 2014

El papel en blanco.

¿Que es esa sensación cuando ves un papel en blanco? La absoluta soledad, la nada, la desesperada oscuridad sin brillo.
Desolado está, como un paisaje mustio e infértil, como un desierto de arena y polvo. Llenemos de letras el imposible anhelo de compañía, sembremos palabras para que germinen de entre la sombra.

Parece que fue ayer cuando negaste mi existencia y todo surgió de un papel en blanco que ahora me encuentro llenando de gritos de mi alma. Todo comienza con un papel sin destino que terminó colmado de miles de cosas que no pueden ser tangibles.
La inspiración no fluía en el tiempo que conocí a una dama. No existen palabras para describir tal sentimiento de admiración que experimenté. No hay poder humano que permita reflejar en palabras todas los pequeños detalles que hicieron verme en esta condición.
La metáfora, solo es un vano intento de acercarse a la realidad metafísica que esconde su mirada. Las figuras retóricas se resignaban en el vano intento de comprender el roce de su piel. La eufonía se suicidaba al ser incapaz de reproducir su voz.
Y todo seguía siendo una hoja vacía llena de la impresión, todo un sentimiento contenido en la invisible tinta del sentido. La única forma que veía para sacarme el opresor halo de amor insensato era trascender la incorpórea sensación a palabras. La única cura para sacar su imagen perpetuada en mi memoria.
No puedo evitar de relacionar su presencia con un influjo de alegría. Se que no hay sensación mas placentera que brindar de su compañía y alimentarse de su  sabiduría. Me viene a la mente un recuerdo de un buen amigo que me dijo: "Hay que buscar mujeres que te cautiven por su mente, no por sus caderas".
Pero, cómo plasmar en un papel la sensación de acariciar su pelo, la luz de su sonrisa, la mirada magnética, y la dulzura en su primer "hola". Llenemos de palabras toda prueba de experiencia y vámonos donde el corazón no vuelva a palpitar por extrañar su recuerdo.
Pensaba que escribir estas líneas desvincularía la monstruosa sensación que me atrapa. Quisiera no pensar mas tiempo de lo que debería en ella.
Ahora el papel esta lleno y no cumplió su objetivo de hacerme olvidar una ilusión. Sin embargo la semilla ya está plantada, solo falta esperar a que nazcan los primeros frutos de soledad que escondían los versos de sinceridad que aquí estoy esparciendo.

1 comentario:

  1. Buagh broda que miedo el recuerdo de una mujer cautivadora y una hoja en blanco.

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