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domingo, 10 de agosto de 2014

Trabajo de Esclavo

Caduca ya es la niebla que nos separa. Tú, que no me cansaré de admitirlo, despejaste la penumbra. Ya que por casualidad estamos aquí, decide tú, yo solo haré el trabajo duro y constante. Déjame torturado todos los días buscando la señal.
Este no es mas que el himno de un hombre cansado, que envejece a cada grano de arena que cae de mi reloj, aunque intacto se mantiene, algún día le llegará el final. Tú que sigues perfecta y eterna, sigues con los lazos atados perpetuando mi soledad. Defiendo que para mí, eres la cadena frágil en mis manos pero desperdicio el tiempo rompiéndola de otros brazos.
Tú que despiertas y me sumes en la ceniza del sueño; tan volátil y omnipresente. Solo me queda ahora levantar con mis manos de brisa y viento los restos de plomo que dejaste sin construir. Y yo sigo aquí, esperando y esperando sin encontrar salida de tu laberinto de sonrisas y miradas.
Quédate sentada, no tienes que hacer nada salvo dejarme las cosas tan difíciles que parezca inútil resistir. Ya que estoy tirado a la incertidumbre, solo puedo ofrecerte mis manos vacías mientras te dan manjares directos a la boca.
Sin quererlo y sin prometerlo me convertí en el esclavo de la voluntad impredecible. Yo que de aquí en adelante solo pido tu mirada cariñosa, yo que solo pido el tacto tácito, yo solo reclamo el tesoro de tu sonrisa y el placer de tu presencia.
Aunque la niebla siga estando ahí, quiero ver la luciérnaga que destaque entre la oscuridad. Solo  con eso tengo el único pretexto para seguir respirando, aunque no sea de tu aliento.

2 comentarios:

  1. boss como siempre un 19
    ¿Cuando un retiro a los bosques para vivir a conciencia, vivir a fondo y extraer el meollo a la vida..?

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